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13 de mayo de 2011

ESTRATEGIA SEGURIDAD VIAL 2011-2020



Documento importante que recoge datos estadísticos, y las estrategias de Seguridad Vial 2011-2020. Pinchar en la imagen para ir al documento.

16 de abril de 2009

DISTANCIA DE SEGURIDAD

El concepto general de espacio físico en el tráfico, toma una relevancia especial en lo que afecta a una conducción segura, atendiendo a la observación del comportamiento mecánico de los vehículos que utilizamos en nuestros desplazamientos. El accionamiento de algunos de estos elementos de seguridad, mantiene una reacción en el espacio, proporcional a la velocidad de circulación del vehículo, y por tanto, nuestra conducción requiere no solo un compromiso propio de seguridad vial, sino también hacia los demás. (VER VIDEO).

En una explicación sencilla de esta introducción, quizás resulte más comprensible si decimos que un vehículo que circula a elevada velocidad, necesita más espacio para detenerse en condiciones de seguridad adecuadas en caso de frenada brusca para evitar un accidente; que uno que circula a baja velocidad.

Por ello, son numerosas las colisiones por alcance, dentro de la accidentalidad, como consecuencia de una ausencia de vigilancia de estos espacios necesarios entre vehículos para que no se produzcan reacciones en cadena. En definitiva, por no guardar adecuadamente la distancia de seguridad.

Esta distancia de seguridad, se rige por unos criterios de protección del vehículo por todos sus lados, no solamente en el caso anteriormente citado. Por ello, hay que mantener un espíritu protector en todas las direcciones posibles, es decir, delante, detrás y laterales. Con ello conseguimos definir un espacio propio, respetando el espacio del resto de vehículos, proporcionando una seguridad en el tráfico, evitando invadir los espacios de protección de otros usuarios de las vías. Dicho de otro modo, evitar accidentes por choques, alcances, frontales, laterales, etc.

Conforme a la normativa vigente, la distancia que hay que mantener entre el vehículo que se conduce y el que nos precede, debe ser tal que nos permita detenernos sin colisionar con el; y si no tenemos intención de adelantar, que permita a otro vehículo adelantarnos sin riesgo, situándose entre el que conducimos y el que nos precede.

La distancia entre dos vehículos que se cruzan en dirección opuesta o que circulan paralelamente en maniobras de adelantamiento, debe ser la adecuada para que se asegure la ausencia de riesgo para ambos vehículos.

Como se ha dicho anteriormente, las distancias de seguridad son proporcionales a la velocidad de circulación, resultando que a mayor velocidad, mayor distancia de seguridad se necesita. Y todo ello, valorando a su vez el tiempo que tardamos en reaccionar (mayor a mayor velocidad- aumento de tiempo y distancia de reacción), por lo que tardamos más en frenar y detener el vehículo. Del mismo modo, esta consideración de aumento de tiempo de reacción y respuesta, es aplicable a los fenómenos meteorológicos adversos (lluvia, hielo, etc.), como materia deslizante, y por lo tanto, las condiciones óptimas de seguridad, pasan por una correcta conservación de la distancia de seguridad.

En el cumplimiento normativo, resulta difícil pensar que estamos acertando con las distancias de seguridad adecuadas, por no disponer de elementos en los vehículos que nos permitan saber si la distancia de seguridad es adecuada o no. Por ello, existe una regla de uso común, que es la de los 3 segundos. Para calcularla durante la conducción, es necesario fijar un punto de referencia por el que el vehículo que nos precede, pasará antes que nosotros. Justo cuando haya pasado por dicho punto, contaremos 3 segundos (contando "mil uno, mil dos, mil tres"). Si pasamos por el punto de referencia antes de acabar de contar, nuestra distancia de seguridad será escasa. Si coincide con el punto de referencia, o superior, será suficiente.

Este cálculo de 3 segundos, se estima adecuado, por entender que 3 segundos son suficientes para que la distancia existente entre ambos vehículos sirva para realizar una frenada de emergencia.

Otra regla que se utiliza, es la regla del cuadrado, utilizando las distancias por tiempo de percepción y reacción a una velocidad determinada.

Ejemplos de "distancia de seguridad" en calzadas secas:
A velocidad de 50 km/h: Distancia de Seguridad = Regla del Cuadrado = 52 = 25 metros.
A velocidad de 90 km/h: Distancia de Seguridad = Regla del Cuadrado = 92 = 81 metros.
A velocidad de 100 km/h: Distancia de Seguridad = Regla del Cuadrado = 102 = 100 metros.
A velocidad de 120 km/h: Distancia de Seguridad = Regla del Cuadrado = 122 = 144 metros.

La "distancia de seguridad" en calzadas mojadas será el doble que en las de calzadas secas.

Ejemplos de 'distancia de seguridad' en calzadas mojadas:

A velocidad de 50 km/h: Distancia de Seguridad en calzadas mojadas = 2x52 = 50 metros.
A velocidad de 90 km/h: Distancia de Seguridad en calzadas mojadas = 2x92 = 162 metros.
A velocidad de 100 km/h: Distancia de Seguridad en calzadas mojadas = 2x102 = 200 metros.
A velocidad de 120 km/h: Distancia de Seguridad en calzadas mojadas = 2x122 = 288 metros.

2 de junio de 2008

SEGURIDAD VIAL ACTIVA Y PASIVA

La Seguridad Vial se está convirtiendo progresivamente en una de nuestras principales inquietudes sociales, como consecuencia de la mentalización general que estamos asumiendo colectivamente, del problema que supone la accidentalidad en nuestras vías y los daños materiales y humanos que ocasiona. Prueba evidente de ello es la estadística como base de análisis, que muestra una tendencia esperanzadora, reconfortante y gratificante, en la disminución de accidentes y de víctimas.

En el ámbito vial, y su preocupación por la seguridad de peatones, conductores y pasajeros, existe una clasificación que afecta a personas, vehículos, y vías, atendiendo a criterios de actuación pre-accidental o preventiva, y post-accidental o paliativa; a través de comportamientos viales, uso de elementos de seguridad en vehículos, acondicionamiento de las vías, etc.

Educación Vial, sistemas de frenado, alumbrado, cinturón de seguridad, airbag, SRI, suspensión, casco, bandas sonoras, pasos de peatones elevados, ESP, reposacabezas, neumáticos, parabrisas, espejos retrovisores, normativa y señalización… Todo este conjunto de palabras, y otras muchas, forman parte de la Seguridad Vial, y representan elementos formativos, mecánicos, o de otra índole, que contribuyen conjuntamente con la acción humana a evitar accidentes, y a minimizar los daños una vez que se han producido.

La secuencia de producción de un accidente de tráfico, conlleva varios pasos:
· Coincidencia de circunstancias accidentales, reconocimiento y voluntad de evitarlas.
· Accionamiento de sistemas de seguridad para intentar evitar el accidente.
· Producción inevitable.
· Funcionamiento de elementos de seguridad que minimicen los daños.

De esta composición, se establece una división partiendo de un punto clave, la producción del accidente de tráfico, distinguiéndose todo el intervalo anterior, y el inmediatamente activo y posterior. El conjunto de acciones que se realizan antes y durante/después, determinan dos tipos de Seguridad Vial: la activa, y la pasiva.

En una definición práctica de la SEGURIDAD VIAL ACTIVA, que la identifique adecuadamente en su contexto, puede decirse que es el conjunto de acciones que se realizan desde la actividad humana, y la existencia de elementos mecánicos en los vehículos, que pueden accionarse preventivamente para intentar evitar los accidentes de tráfico, y que requieren la intervención de la voluntad humana para que el resultado pretendido sea lo más favorable posible.

Si el accidente es inevitable por los factores que intervienen conjuntamente, pasamos a una segunda fase, en la que tiene lugar la SEGURIDAD VIAL PASIVA. Su definición práctica se establece como el conjunto de acciones de los mecanismos de seguridad de los que disponen los vehículos para conductores, pasajeros, y también hacia los peatones; que actúan durante, y con posterioridad al accidente, para que los daños que se estén produciendo o se vayan a producir, sean los mínimos posibles, o nulos; así como la existencia de determinados elementos en las vías para actuar en la misma dirección.

ELEMENTOS Y ACCIONES QUE SON SEGURIDAD VIAL ACTIVA.
Como hemos citado anteriormente, la finalidad de la Seguridad Vial Activa es evitar la producción de accidentes de tráfico. Por ello, sabiendo que la accidentalidad afecta por igual a peatones, conductores, y pasajeros, y que en el rango comparativo de los factores que intervienen en los accidentes, hombre, vehículo y vía, cada uno es distinto del anterior, la Seguridad Vial Activa será por consiguiente distinta en los casos expresados.

SEGURIDAD VIAL ACTIVA HUMANA.
En referencia a las voluntades para evitar que se produzcan accidentes de tráfico, serán Seguridad Vial Activa los siguientes puntos:
· Educación Vial.
· Comportamientos viales ajustados a corrección normativa, en su desarrollo como peatón, conductor y pasajero.
· Establecimiento de normativa vial que contribuya a eliminar la accidentalidad.
· Utilización de elementos reflectantes en su tránsito por las vías.
· Velocidad adecuada en la conducción de vehículos.
· Investigación en nuevos elementos de seguridad o mejora de los existentes.
· Etc.

SEGURIDAD VIAL ACTIVA PARA EL VEHÍCULO.
Serán todos aquellos elementos mecánicos de los que dispone el vehículo en sus variados sistemas de seguridad, que accionados individual o conjuntamente, responden a la voluntad del conductor de evitar el accidente de tráfico. Por ello, la Seguridad Vial Activa de los vehículos, son los que siguen, manteniéndolos en condiciones óptimas de uso:
· Frenos (por supuesto también el sistema ABS).
· Alumbrado.
· Neumáticos.
· Dirección asistida.
· ESP (control electrónico de estabilidad), y otros.
· Avisadores de cambio de carril (en algunos modelos).
· Espejos retrovisores y de visión angular.
· Etc.

SEGURIDAD VIAL ACTIVA PARA LA VIA.
Por sus características, serán todos aquellos elementos que por criterios de construcción y seguridad se incorporen a la vía para evitar situaciones accidentales, tales como:
· Bandas sonoras.
· Pasos de peatones elevados.
· Peraltes de las curvas.
· Distintos tipos de aglomerado, asfalto, etc.
· Señalización adecuada.
· Etc.

ELEMENTOS Y ACCIONES QUE SON SEGURIDAD VIAL PASIVA.
En función de su finalidad, evitar lesiones o minimizarlas en los accidentes, y la protección para las personas (peatones, conductores o pasajeros), se distinguen las siguientes:

SEGURIDAD VIAL PASIVA HUMANA.
Fundamentalmente, en su aspecto como conductor de bicicletas, ciclomotores, motocicletas u otros que requieran normativamente la utilización del casco de protección certificado u homologado, puede indicarse que es precisamente esta acción, la utilización del casco, la que mayor importancia y trascendencia tiene.

SEGURIDAD VIAL PASIVA DE LOS VEHÍCULOS.
Estará integrada por todos aquellos elementos que nos proporcionan protección física durante y después del accidente, destacándose significativamente los siguientes:
· Cinturón de seguridad.
· Reposacabezas.
· Airbag.
· SRI (Sistemas de Retención Infantil).
· Paragolpes, y especialmente los diseñados recientemente para minimizar daños a los peatones atropellados.
· Deformación controlada de habitáculo y carrocería (barras laterales, antivuelco, etc.).
· Formas redondeadas de las carrocerías (evitando aristas).
· Acolchamientos interiores del habitáculo.
· Etc.

SEGURIDAD VIAL PASIVA DE LA VÍA.
Los principales, son:
· Dobles biondas.
· Pistas auxiliares de frenado.
· Muros especiales de impacto.
· Etc.