10 de enero de 2013

PREINSCRIPCIONES ENERO 2013 PARA CURSO GESTIÓN MOVILIDAD Y SEGURIDAD VIAL

Durante el presente mes de enero permanecerá abierto el plazo de PREINSCRIPCIÓN para la realización del Curso de Especialista en Gestión de Movilidad y Seguridad Vial, de Universidad de Extremadura - CEDITEX, con la colaboración de ATESVEX. El Curso dará comienzo el 16 de febrero, por lo que todas las personas interesadas en hacerlo deben realizar la preinscripción sin demora a lo largo de este mes.



Para obtener mayor información, se puede consultar el tríptico en este enlace:   VER TRÍPTICO

También accediendo a las páginas:

Contactar con:
Curso de Especialistas en GMSV:  josecastro@unex.ex  -   masters@ceditex.org
Correo postal:
 José Castro Serrano
Facultad de Filosofía y Letras
Avda. Universidad, s/n
10071 Cáceres
Teléfonos de información y contacto:  927 25 70 00 - Ext. 51020   -   Móvil:  695 46 77 49

1 de enero de 2013

BALANCE VISITAS EN 2012

Otro año, con nuevos retos, proyectos, y compromisos para seguir trabajando por la Educación y la Seguridad Vial.

Un agradecimiento muy especial a todos los lectores del Blog, porque cada año seguimos creciendo. Unos datos que refuerzan el propósito de continuar aportando contenidos. GRACIAS.

Como resumen, el 2012 se cierra con los siguientes datos aproximados:

  • Total visitas:   48.000
  • Nº. máximo de visitas en un día:   2.056 (11-12-2012)
  • Mes con mayor número de visitas:   6.500 - diciembre 2012    



25 de octubre de 2012

JORNADAS TÉCNICAS DE EDUCACIÓN Y SEGURIDAD VIAL EN EXTREMADURA

ATESVEX (Asociación de Técnicos en Educación y Seguridad Vial de Extremadura), organiza, en colaboración con la ASPEX (Academia de Seguridad Pública de Extremadura) las I JORNADAS TÉCNICAS DE EDUCACIÓN Y SEGURIDAD VIAL, que se desarrollarán los días 19 y 20 de Noviembre en Badajoz. Estas Jornadas están dedicadas, "in memoriam", a JUAN LUIS PARRAS FERNÁNDEZ, grandísimo COMPAÑERO Y AMIGO, que falleció recientemente, que además era miembro de la Junta Directiva de la asociación ATESVEX como Vicepresidente, en la que es autor de este blog es Secretario, y ambos, Vocales en FETEVI (Federación Estatal de Técnicos de Educación Vial).



Los objetivos se encuadran en un contexto integrador de sensibilidades y actitudes positivas que nos permita ampliar nuestros conocimientos y saber aprovechar las distintas herramientas sociales que tenemos a nuestra disposición para que nuestras actuaciones, directas o indirectas, contribuyan a reducir las estadísticas negativas de la siniestralidad vial. Pero evidentemente, no como un tratamiento de datos, sino como el valor de vidas humanas.  

Estas jornadas se abordan desde una perspectiva seria, profunda y reflexiva, bajo el influjo de un análisis técnico de la realidad sociovial general, y particularmente extremeña, con espacios para los distintos ámbitos que de manera cotidiana trabajan por mejorar la Seguridad Vial en nuestras carreteras, pueblos y ciudades, para evitar muertes y lesiones, o mejor, SALVAR VIDAS. La importancia de los Planes de Seguridad Vial en nuestros municipios, en clave de acción, nos permite depositar confianza en la mejora de estadísticas. En lo que respecta al ámbito preventivo, la Educación Vial se consolida como primer eslabón de la cadena, porque abarca desde edades tempranas y a lo largo de toda la vida, y abre la vía de incorporación de contenidos en los distintos ciclos de la Educación Infantil, Primaria o Secundaria. Conocer experiencias y novedades, como la Unidad de Intervención Educativa de la DGT, simbolizan el esfuerzo diario por aportar iniciativas que suman voluntades.

Son unas Jornadas muy importantes para Extremadura, ya que son las primeras que se organizan reuniendo a tantísima cantidad de personas vinculadas a la Educación, y a la Seguridad Vial. Cada una de estas áreas ha sido tratada de forma independiente como tema específico de Jornadas, y por ello, dentro de los fines de ATESVEX, con amplitud de actividad hacia la Educación, y hacia la Seguridad Vial, queremos potenciar la relación indisociable entre ambas. Uno de los temas que se van a tratar, afecta a las Víctimas y Familiares de accidentes de tráfico, siniestros viales, en relación con las recientes UVAT (Unidades de Atención a las Víctimas de Accidentes de Tráfico), por cuanto representa socialmente. Pero además, conoceremos testimonio directo de personas que han vivido, y siguen viviendo, esa experiencia tan dramática.

Otro aspecto no menos importante es la Movilidad, cómo distribuimos los espacios y los utilizamos en consonancia con la cantidad de movimientos peatonales, o en vehículos, y logramos una convivencia vial pacificada que sintonice con una repercusión mínima en nuestro medio ambiente, velando por una sostenibilidad optimizada, y que no impacte de manera agresiva contra nuestro entorno. La existencia de transportes colectivos que disminuyan el uso individual, es fundamental. Principalmente se desarrolla como Movilidad Urbana Sostenible, que requiere un estudio pormenorizado y particular.


El programa para los dos días, es el siguiente (pinchar sobre este texto para descargar el programa en archivo PDF):


El plazo de inscripción para las Jornadas, es desde hoy día 25 de octubre, y hasta el 8 de noviembre. Las plazas estarán limitadas, por lo que es conveniente no demorar la solicitud. Para inscribirse, hay que hacerlo desde la página de la Academia de Seguridad Pública de Extremadura donde está alojado el formulario.
Puede hacerse desde el siguiente enlace:  INSCRIPCIÓN JORNADAS TÉCNICAS EXTREMADURA

 ENHORABUENA A ATESVEX



8 de octubre de 2012

¿ES NECESARIA UNA NORMATIVA ESPECÍFICA PARA CIRCULACIÓN EN GLORIETAS?

Al igual que le ocurre a muchísimos usuarios de nuestras vías, soy una más de la multitud de personas indignadas que sufren a diario el efecto "culebrilla" de los "kamikazes de rotonda" que no tienen el más mínimo respeto a las normas de tráfico en relación con el acceso, circulación, o salida de una glorieta.

Podéis ver este video inicial, "Cómo circular por una rotonda" que habla precisamente de la ausencia de norma específica de glorietas, y da una amplia explicación de las normas supletorias que han de utilizarse en su defecto, y que son las que sirven en todo caso para circular por dichas glorietas.


PINCHAR EN LA IMAGEN PARA IR A LA PÁGINA DEL VIDEO:  Practicopedia/Motor

IMAGEN 1
La teoría sobre las glorietas, tal y como actualmente están al uso, ya ha sido objeto de tratamiento en este blog con un alto grado de participación en la sección de comentarios. Esto deja entrever una preocupación e interés por la magnitud y dimensión de un problema de Seguridad Vial a la hora de utilizarlas. Son muchísimas las dudas que siguen asaltando a los conductores con respecto a la normativa y cómo circular por glorietas, que traducidas en la acción de conducir introducen un elemento de riesgo importante y un peligro potencial. Abundan problemas comunes, generalizados, en el uso de los carriles izquierdos de acceso y salida de glorietas, y también en el uso de sus carriles interiores cuando hay más de uno.

El simple hecho de que haya una ingente cantidad de consultas con respecto a las glorietas, define un campo de actuación que no puede obviarse porque deja al descubierto, o bien una carencia de conocimientos normativos en la regulación de la circulación por ellas (cuestión dudosa); o un error en la transferencia de saberes desde los formadores hacia los usuarios; o una ausencia de actitudes y voluntades respetuosas de un cumplimiento, nos conformamos... aproximado. Conocer la normativa y no ponerla en práctica es un ejercicio de desafección sobre el que conviene intervenir, y revertir a su estado natural, es decir, a la corrección normativa y su cumplimiento. Predominan actitudes contrarias al sentido común, más aún cuando ocasionalmente en esos "kamikazes de rotonda" se observan a la par circunstancias agravantes de consumo de bebidas alcohólicas o drogas, o llevar a niños de pasajeros sin utilizar ningún dispositivo de retención o cinturón de seguridad.

En la imagen 1 anterior, el vehículo blanco realiza una trayectoria correcta. El vehículo rojo representa a un "kamikaze de rotonda". Los vehículos amarillos, se corresponden con distintos vehículos que se encuentran girando en la glorieta y pueden ver perjudicadas sus trayectorias por el vehículo rojo. Cuanto más recta la trayectoria, más nos perjudican, como cuchillos o guillotinas que cortan cuanto les cae al paso.


IMAGEN 2: FUENTE DGT
España es un país que parece tener un gusto exquisito por lo complicado, donde abunda el texto normativo que en muchos casos no profundiza en la realidad cotidiana del tráfico. A pesar de la obligación de superar unas pruebas de aptitud, conocimientos y habilidades para conducir, que llevan implícito un aprendizaje para circular con vehículos por nuestras vías; todo parece olvidarse posteriormente en favor de las prisas, el estrés, el "llego tarde" o "no llego", el contagio de ver a los demás circular mal y unirse a ellos, y un amplio etcétera que a muchos se les vendrá a la memoria. Al final, el que circula mal porque quiere se convierte en un rodillo sin intención de pensar en el resto de usuarios, sin consideración, ni mirar para los demás, exceptuando cuando dirige repropches e imrpoperios justo a quien circula bien. Dato a tener en cuenta, el incremento de conductores tipo "kamikazes de rotonda" entre población joven con poca experiencia en la conducción. En el análisis de riesgos viales asociados a la conducta (agresividad en la conducción por ejemplo), hay una exposición evidente y un porcentaje muy elevado de ocasionar, o sufrir, un accidente de tráfico desde esta perspectiva de "kamikaze". Influyen seguramente, también, otros factores sociales, o psicofísicos, rasgos de personalidad, dentro de la vorágine del tráfico actual que desencadenan infinidad de incidencias. Haciendo una valoración más técnica, el nivel de riesgo que cada uno asume va incrementando paulatinamente su propio umbral máximo, de tal modo que cada día que pasa sin sufrir ningún tipo de accidente o sanción de infracciones, se ve espoleado, más riesgo se asume y más peligro se genera. No existe ánimo de corrección, reconsideración de actitudes, o reflexión introspectiva.

La ausencia de Planes de Seguridad Vial en el ámbito laboral, en empresas que desarrollan su actividad productiva sin supervisión de las conductas viales de sus empleados, genera una maraña que fomenta la hiperactividad tendente a lograr el máximo rendimiento del trabajador, sin tener en cuenta la repercusión de esos comportamientos hacia la economía de empresa, posibles daños sociales, o de otro tipo, y la responsabilidad en la que incurren.

En ocasiones se definen los problemas de las glorietas como falta de pericia de algunos conductores, infravalorando o minimizando las posibles consecuencias y tergiversando la realidad. Cuando conscientemente se circula sin la más mínima observancia normativa, a gran velocidad, invadiendo otros carriles influyendo en reacciones inesperadas de otros usuarios, dejando de señalizar un cambio de carril o la salida, provocar estrangulamientos o acometimientos en los carriles de salida, etc., no es una falta de pericia sino una infracción imprudente por omisión de una obligación básica y fundamental. Es decir, que la falta de pericia puede justificarse en un comportamiento torpe, involuntario, o por un error puntual que sorprende y no hay tiempo de reacción; pero no en una voluntad de suspender una norma o transgredirla sistemáticamente.

Normalmente, la acción negligente o imprudente comienza en un incumplimiento normativo, con la omisión de las obligaciones más elementales como usuario de las vías, y cada uno decide hasta dónde llega con el incumplimiento. Aunque las premisas teóricas para acceder a una glorieta son conocidas y complementadas en el terreno con elementos reductores de velocidad y señalización vertical de limitación, el respeto a las mismas y el cumplimiento de sus restricciones no suele ser el comportamiento habitual. Una velocidad adecuada permite realizar una comprobación del tráfico en el interior de la glorieta, y nos predisponemos a continuar la marcha atendiendo al conjunto de prioridades de paso en el acceso o dentro de ellas. Si cabe, lo que suele hacerse es la observación previa, y aunque haya vehículos dentro que nos obligarían a detenernos con normalidad para hacer efectiva la prioridad de los que circulan por la glorieta, "como hay espacio y mi coche acelera bien, y el otro me está viendo" se acelera mucho más y se pasa "volando" para no tener que esperar, entorpeciendo la marcha de quienes tienen prioridad. Justo lo contrario de lo que se debe hacer. Es imagen cotidiana ver cómo a algunos conductores en los accesos a glorietas no les da tiempo a frenar adecuadamente y detener el vehículo donde corresponde, y finalmente, entre la duda de seguir o de parar, detienen el vehículo invadiendo carriles interiores de la glorieta. Circulando correctamente, todas estas molestias se evitarían. Cuanto más rápido se circula en el interior de una glorieta, más complicado está acceder a ella por el principio de menor oportunidad, y en los mismos términos, cuanto más rápido se accede más se compromete la seguridad. En la espera para acceder, muchas veces somos espectadores sin opción a interactuar, sobre todo cuando dentro de la glorieta se circula tan rápido que no hay oportunidad de entrar en una especie de tren inacabable que se hace insoportable.

El respeto a la prioridad de acceso también está relativizado, y supeditado proporcionalmente al número de carriles de acceso y al de carriles interiores. ¿Hacia dónde voy?, ¿qué carril utilizo?, "¡Me da tiempo a salir!", "¡Que frene ese que yo tengo prisa!"... Día a día, las mentes repletas de actividad quieren apisonar y estrangular las normas de circulación en un ejercicio de inconsciencia colectiva que nos va empujando a ser transgresores. Si no circulas a la misma velocidad que la mayoría, o circulas correctamente, o "estás tonto", o "no tienes ni idea", o "tú tienes la culpa", o "eres un inútil", o vete tu a saber qué. La culpa se endosa.

IMAGEN 3: DE UN ARTÍCULO DE AUDI - Pinchar en la imagen para ver el artículo original

IMAGEN 4: DE UN ARTÍCULO DE AUDI - Pinchar en la imagen para ver el artículo original

¿Alguien ha pensado alguna vez en colocar un radar en una glorieta?. De verdad, lo desconozco, pero sería interesante, al igual que realizar campañas masivas de control del tráfico en las glorietas para ver si aplicando la máxima de "la letra con sangre entra", conseguimos algo positivo. Curiosamente, cuando hay vigilancia, todo el mundo sabe cómo se circula, despacito, indicadores de dirección, no se invaden los carriles descontroladamente, no hay estrangulamientos en las salidas... Entonces comprendemos que el problema no radica en el desonocimiento de la norma, sino en la voluntad de transgredirla cuando no hay vigilancia. A día de hoy, tienen que darnos la razón a todas aquellas personas que creemos en la reeducación vial mendiante una revisión de nuestros conocimientos previos, y darles una nueva dimensión reconstruyéndolos y adaptándolos a las exigencias de una convivencia vial pacificada, y una ubicación espacial del valor de nuestros comportamientos correctos y repercusión de los errores propios sobre los demás usuarios, con acciones tendentes a generar unas conductas respetuosas y sensibles. Es decir, poner las cosas en su sitio, saber dónde estamos, y lo que hacemos, valorar nuestra vida y nuestros bienes, y la vida y bienes de los demás, en todo momento y circunstancia, con o sin vigilancia del tráfico. Con absoluta sinceridad cabe indicar que no todas las glorietas son iguales ni tienen la misma intensidad de tráfico, pero es justo aclarar, que los "kamikazes de rotonda", o "listos", los vemos en todas, independientemente del número de personas que circulen por ellas. Algún día, no muy lejano, nuestros vehículos serán todos "inteligentes" y se le podrá programar para que cumplan las normas, aunque a la vuelta de la esquina siempre habrá un hacker con opción a insertar contenidos malintencionados.

IMAGEN 5

Educar para lograr una movilidad segura, implica tanto a la Educación como a la Seguridad Vial. Tenemos un objetivo y disponemos de unos medios, pero sin embargo no sabemos, o no queremos utilizarlos. ¿Qué falla?. Las glorietas son solo un ejemplo de otros muchos episodios que pormenorizadamente podrían abordarse.

La evolución en el diseño y construcción de infraestructuras viales ha logrado disolver y descongestionar grandes problemas en arterias masificadas o que entrañaban gran riesgo por el volumen de tráfico que soportaban, sustituyendo intersecciones peligrosas o excesivamente complicadas. Este uso puntual, por su eficacia, derivó en un abuso, y las distintas adminsitraciones han encontrado en las glorietas un recurso fácil porque todo el mundo quiere una glorieta en una intersección determinada, y los problemas de tráfico en intersecciones de avenidas o carreteras se solucionan poniendo una "rotonda". Pasamos de la intevención estadística a la construcción indiscriminada. Por ello, posiblemente habrá infinidad de glorietas mal diseñadas, mal trazadas, mal construidas, mal utilizadas, que deberían ser inspeccionadas y revisadas para ser modificadas, o, por qué no, suprimidas si fuera necesario. La glorieta no es la solución a cualquier intersección que nos venga en gana, debe cumplir unos requisitos mínimos, exigibles, que van más allá de una simple decisión presupuestaria o del gusto decorativo urbanístico en determinados puntos. Debe ir en consonancia con la finalidad, y una mejora demostrable de la Seguridad Vial, porque de otro modo, no tendría sentido. Si la estadística no confirma estos datos, o se mantienen en el nivel previo, se habrá hecho una obra sin una utilidad concreta.

Para armonizar un conjunto normativo sobre las glorietas hay que hacer un compendio de artículos interesante, siendo una cuestión a la que perfectamente se le podría haber dedicado un capítulo específico y exclusivo que definiera las glorietas y la forma de circular por ellas, con uno o más carriles de acceso o salida; con uno o varios carriles interiores; preferencias en el uso de carriles de acceso y en los carriles interiores, y para abandonarlos hacia la salida correspondiente; uso de los indicadores de dirección y cambio de carril; maniobras permitidas y maniobras prohibidas; etc. Algo sencillamente esquematizado en un único capítulo que nos explicara lo que hay que hacer en cada caso, en relación con el número de carriles de la glorieta, cómo elegir los carriles a utilizar, cómo entrar y cómo salir, etc. Para personas que nunca fueron formadas en la definición de una glorieta y la manera de circular por ellas, y que un buen día se encontraron con una masificación de infraestructuras viales de este tipo, hay que tener una consieración especial. En mi opinión, hay que hacer hincapié en la necesidad de transmitir las normas en lenguaje llano, específico y comprensible, simplificando al máximo lo complejo.



IMAGEN 6: DE UN ARTÍCULO DE AUDI - Pinchar en la imagen para ver el artículo original

El comportamiento que refleja la imagen 6 en una vía recta, de más de un carril, y cruzar desde el exterior (el que está más a nuestra izquierda), hacia la la salida, es exactamente el mismo que se reproduce en las glorietas desde el carril más próximo a su centro, hasta el más alejado y sus correspondientes salidas (carril izquierdo hacia carril derecho). Si en tramos rectos no lo hacemos, ¿por qué sí en las glorietas?. Si muchos de esos tramos rectos impiden pasar directamente del carril izquierdo a la salida mediante una línea continua adosada a la discontínua, ¿por qué no se hace lo mismo en una glorieta?. Quien tenga por costumbre hacerlo en las rectas, lo hará de igual manera en las glorietas. Vemos este hecho en la imagen de debajo. Como consecuencia de la mala utilización del carril interior, el vehículo que representa la línea roja que circula incorrectamente se abalanza sobre la línea verde que circula correctamente. El uso indiscriminado de "carriles izquierdos" genera un riesgo importante porque muchos usuarios lo interpretan como una reserva para ir más rápido que el resto, o para los "listos" que saben de lo que va la cosa.


IMAGEN 7: DE UN ARTÍCULO DE AUDI - Pinchar en la imagen para ver el artículo original

Una glorieta de un único carril de acceso, y un único carril interior, presenta un nivel de dificultad "cero" de cara a su uso porque no está sujeto a condicionantes externos que puedan invadir nuestro espacio de circulación; aunque el respeto a las velocidades de acceso, sufre el mismo acoso que en glorietas de más de uno, o de más de un carril interior. La invasión sistemática de carriles sin razón justificada, sin indicarlo adecuadamente, es un comportamiento habitual en el que muchos usuarios encuentran una válvula de escape para sus prisas sin importar en demasía la repercusión que tiene hacia los demás. ¿Debemos permitirlo?. Un vehículo que cruza una glorieta "a cuchillo" describe una trayectoria muy recta con respecto al trazado de los carriles de tal forma que se invaden sin justificación irrumpiendo la mayor parte de las veces en el trazado correcto de usuarios que mantienen su prudencia hasta límites inverosímiles poniendo a prueba sus reflejos y paciencia. La creencia generalizada de que la línea discontinua de las glorietas puede ser rebasada sin más, determina unas actitudes grotescas y beligerantes, irrespetuosas e indeseables. Más que nada, indignantes. ¿Realmente eso se enseña en las autoescuelas o en cursos de reeducación?. Evidentemente no. ¿Cómo es posible que de la teoría hipotéticamente conocida a una práctica comprobada haya tantísima diferencia?.

El margen de error en glorietas con tráfico denso, es mínimo; pero no cumple una regla exacta, es decir, que independientemente del volumen de tráfico, entidad de población, vía urbana o interurbana, o cualquier otro matiz que se quiera añadir, existe un riesgo importante ante elementos subversivos en el tráfico.

Con un poco de sentido común, de responsabilidad, de respeto, y de coherencia racional, acceder a una glorieta a la velocidad adecuada y atendiendo a las circunstancias del tráfico; acceder a ella respetando las prioridades establecidas en el uso de sus carriles; circular por ella señalizando cuando procede y respetando al resto de usuarios, y hacerlo a una velocidad moderada; abandonar la glorieta realizando las maniobras adecuadas sin entorpecer la marcha del resto de usuarios; es una tarea relativamente fácil que se complica por la acción negligente y malintencionada, irrespetuosa, de muchos conductores que valoran más sus prisas que el perjuicio y molestias a los demás. La sociedad debe asumir un papel protagonista en la penalización de estas conductas y reprochar debidamente y de manera mayoritaria estos comportamientos, y no dejarse llevar por el ímpetu enervado que en ocasiones se contagia, manteniendo la tranquilidad, e incluso en caso de creerlo necesario realizar una denuncia particular ante las autoridades correspondientes y competentes en la vía. Esto puede provocar a priori una reacción de extrañeza en quien lea estas líneas, pero estamos destinados a socializar el tráfico y que los propios usuarios seamos tajantes y no consintamos estas barbaridades. Estas lluvias de vehículos "meteorito", o de "kamikazes de rotonda", deben concluir porque son un foco contaminante que ejerce una influencia negativa en otros comportamientos viales, que poco a poco se van viciando, y dejan el valor de la norma en una mera constancia escrita sin conexión práctica, responsable y respetuosa.

En las autoescuelas nos enseñan que si circulamos por el interior de una glorieta y dudamos de cuál es nuestra salida, cuál es el carril más indicado, un error en una maniobra, que no nos dejen acceder al carril derecho para salir, o cualquierr otra incidencia similar, es preferible continuar girando para intentar abandonar la glorieta con seguridad y en los términos normativos correspondientes. Entonces, ¿por qué razón se infiere una ciencia infusa, transgresora, superior al conocimiento adquirido de conformidad con la normativa vigente?. Esta es la causa de que muchos conductores provoquen frenazos, accidentes o atascos, porque en lugar de velar por esta actitud de continuación de la marcha por la glorieta para abandonarla con seguridad, se quedan parados donde les viene en gana y a los demás que les parta un rayo, o cortan por lo sano saliendo desde los carriles de la izquierda cruzándose a todos hasta "su salida" porque se ha pasado un poco. Siempre se nos explica lo sencillo en la teoría, para que la práctica compleja difumine todo aquello que hemos aprendido. Cuando vemos a alguien que se equivoca, involuntariamente, hay reacciones que hacen que la gente se ponga "de uñas" y molesta indefinidamente tener que dar la vuelta a la glorieta "por culpa de otro", y sin embargo cuando lo hacen a propósito nos quedamos mirándolos absortos y no decimos apenas nada. Hay que invertir ese elemento, y ser comprensivos y conscientes de que a quien hay que penalizar es al "kamikaze" y no al que puntualmente se equivoca.

Si los carriles se utilizaran adecuadamente, y toda la gente señalizara los cambios de carril como se debe, no veríamos muchas veces el carril exterior (derecho) completamente vacío y quienes quieren acceder detenidos respetando la señal de "ceda el paso". Esta ausencia de señalización óptica mediante indicadores de dirección (intermitentes) hace que no sepamos casi nunca hacia dónde van los que circulan dentro de la glorieta, y no nos atrevemos a entrar precisamente por temor a que nos pasen "a cuchillo", o "haciendo la culebrilla". Carril vacío, carril útil, y si el que está en los carriles interiores quiere salir y no puede, que señalice como debe para hacernos entender su intención de abandonar carril o glorieta, y si no, que espere dando vueltas. De esta manera, se lograría con las glorietas la fluidez pretendida. Quien no utiliza el carril exterior es porque supuestamente la salida más cercana a nosotros no va a ser utilizada. Pero no nos fiamos, la experiencia es sabia, y por si acaso, nos quedamos como estamos. Aunque haya vehículos circulando por carriles interiores a la glorieta, si hay alguno vacío y las circunstancias del tráfico lo permiten porque nadie nos indica su intención de ocuparlo, accedemos a él, sin más. También es verdad que en caso de accidente, las interpretaciones de responsabilidad se transforman en disquisiciones normativas que muchas veces ni los propios Agentes encargados de la vigilancia del tráfico pueden determinar e incluso en el ámbito judicial, cuesta concretar y unificar.

Si la glorieta tiene más de un carril interior con salida de un solo carril (puede producirse efecto embudo), y los que vienen circulando mal quieren salir por él a la vez que nosotros, empezamos la sencuencia analitica indicando que ese carril es para nosotros por cicular correctamente; el otro conductor debe eludir la posiblidad de impacto o riesgo potencialmente inminente (que continúe girando en la glorieta); y todo solucionado. Pero esto es una mera interpretación onírica, porque en la realidad sufrimos al coche lapa o pegatina que se adosa a nosotros, y mete el morro hasta que se nos echa encima y nos rebasa. Reacción común, apartarse. Es curioso que muchos de estos personajes se sienten importantes amando su vehículo por encima de todas las cosas, reduciendo su particular interpretación de la vida y de su mundo a ser un protagonista espontáneo y pasajero "rey del mambo" con su vehículo, y por lo tanto lo cuidan y miman como no lo hacen con las personas. Por lo tanto, intentan evitar que otros vehículos que circulan en sus inmediaciones puedan ocasionarle un accidente (curioso, ¿verdad?), e intentan huir o escaparse cuanto antes de la glorieta. Pero juegan con la vida y los sentimientos de otras personas. Nada duele más que sufrirlo en uno mismo para pasar a entenderlo de forma dramática, apeándose de la indiferencia para aterrizar en la cruda realidad.



TURBOGLORIETA O "TURBORROTONDA"

Un intento importante por solventar esta problemática procede del noroeste europeo, con las "turborrotondas". ¿Qué quiere decir esto?. Pues efectivamente, no hay que pensar mucho para darse cuenta de que si las glorietas como tales no hubieran planteado ningún conflicto en la interpretación normativa y su uso cotidiano, no se habrían estudiado alternativas "inteligentes" que vayan guiando a los conductores desde la entrada hasta la salida de una glorieta. Por tanto, hay que reconocer los errores desde la autocrítica e invertir esfuerzos en corregir las actitudes utilizando los medios oportunos que correspondan, mediante sanciones u otras acciones, obras en infraestructuras que supriman glorietas técnicamente inservibles, o cualquier otra medida que pueda adoptarse para evitar situaciones indeseables. También sería otra opción estudiar con detenimiento la posibilidad de incorporar a los carriles interiores de una glorieta tramos con línea continua adosada a la discontínua, obligando a que en un momento determinado esté prohibido abandonar un carril de izquierda a derecha, y obligar a realizar la maniobra de continuación de la marcha por la glorieta hasta poder salir por el carril adecuado y en condiciones de seguridad apropiadas. Sería una traba importante para el abuso de la línea discontinua actual, y un motivo más de sanción, haciendo las glorietas más selectivas y con la necesidad de estar más concentrados en el tráfico (aminoración de velocidad, atención, etc.).

Como infraestructura vial, las glorietas están siendo utilizadas como parte del paisaje urbanístico que tiene utilidad para exponer obras de arte, esculturas, monumentos, unas verdaderas maravillas para el disfrute de nuestros ojos. Pero también hay que ser conscientes de que precisamente ese conjunto artístico que no podría colocarse en plena intersección, puede ser el argumento justo elegido para construir una glorieta, atendiendo más a la diversidad paisajística que a las necesidades en Seguridad Vial. Además, la colocación de estos elementos, no hace más que restar visibilidad a los usuarios. Hay que abogar por una visibilidad máxima, conociendo las circunstancias del tráfico en todo momento, y no vernos sorprendidos por vehículos que aparecen sin saber de dónde porque el "monumento de turno" nos impide una visión global de la glorieta. Estos obstáculos deberían revisarse. Seguramente porque una intersección, un cruce normal semaforizado o con señalización de prioridad adecuada, nos proporcionaría más puntos de seguridad que un monumento que nos tapa lo que más nos interesa ver. No solo tenemos que saber cómo vamos nosotros, sino también cómo van los demás, por si fuera necesario reaccionar y evitar accidentes, y siniestros viales.

¿Sigues pensando que es necesaria una regulación específica de las glorietas?. Aunque esto se hiciera, siempre habrá quien transgreda, pero no habrá justificación alguna. Y por supuesto, establecer dentro una hipotética especificidad de las glorietas, un servero régimen de infracciones y sanciones.



ARTÍCULOS RELACIONADOS CON LAS GLORIETAS:
     




30 de septiembre de 2012

PRESUPUESTOS 2.013 Y SEGURIDAD VIAL

La situación económica de España y el ajuste presupuestario, ha producido un efecto recorte prácticamente en todas las partidas, ministerios y áreas.

La Seguridad Vial no ha sido menos, y en este caso particular la diferencia con respecto a los presupuestos de 2012 es de 14'14 millones de euros menos, según la información consultada en el proyecto de presupuestos para 2013 y distintas fuentes informativas.


Diferencia de 2013 con respecto a 2012:   

2012:  723'79 millones de euros                    2013:  709'65 millones de euros







Dentro de los presupuestos para los Organismos Autónomos, y en lo que nos afecta para la Jefatura de Tráfico, en el apartado 2.1 se consignan la previsión de ingresos entre tasas, recargos y multas, de aproximadamente 842'47 millones de euros (página 193); mientras que en el apartado 2.2 se consignan los gastos, incluyendo en uno de los párrafos posteriores al cuadro V.2.4 (página 195):  La Jefatura de Tráfico dispone de unos créditos de 153'60 millones de euros, un 2'9 por ciento superiores al ejercicio 2012, necesarios para llevar a cabo su programa de seguridad vial.

Algo que llama bastante la atención, es que la Seguridad Vial como tal no está desglosada en ninguna área propia, y está incluida en Seguridad Ciudadana. Hay una diferenciación considerable, y por tanto debería disponerse para ella un capítulo propio porque eso le daría el tratamiento adecuado con respecto a la demanda social.

Dentro de las Políticas de Gasto, punto 2, hay un capítulo para Seguridad Ciudadana e Instituciones Penitenciarias, figurando en el apartado 2.3 (página 104), segundo párrafo, la Seguridad Vial; sin que esta esté desglosada en el cuadro de gastos III.2.1.

En la página 105, se recoge el siguiente texto:

Para Seguridad Vial, 709,65 millones.
Para las actuaciones de Seguridad Vial se destinan 709,65 millones de euros con el fin de conseguir una mejora progresiva en los niveles de seguridad y fluidez de nuestras carreteras, que permita reducir el número de accidentes de circulación. La nueva Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020, se articula en torno a tres objetivos: disminuir el número de accidentes de tráfico y de las lesiones derivadas de los mismos, garantizar una movilidad segura y sostenible a través de una adecuada gestión del tráfico y proveer la gestión de todos los trámites asociados a la gestión de la circulación.


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Como conclusión general, sería importantísimo que en la elaboración de los presupuestos se tuviera una especial consideración y sensibilidad con la Seguridad Vial, con capítulo propio, y que del mismo modo se incluyera de manera relevante una inversión directa a la EDUCACIÓN VIAL como primera acción preventiva de cara a la siniestralidad vial. La acción humana como causa de accidentes influye en un porcentaje estadístico muy elevado, por lo que deberían marcarse unas políticas activas de Educación Vial, específica, dentro de las materias educativas, que, por otra parte, habrá que revisar pormenorizadamente debido a las últimas reformas.



27 de septiembre de 2012

IV CURSO ON-LINE EDUCACIÓN PARA LA SEGURIDAD VIAL

Se llega a la edición IV de este curso (Educación Para la Seguridad Vial desde la perspectiva española, europea e iberoamericana, modelos educativos, recursos y buenas prácticas), que anualmente tiene una demanda importantísima, tanto por los contenidos integrados en la programación, como por los excelentes profesionales que los imparten.
El desarrollo del curso, on-line, permite acceder a una plataforma idonea para trabajar activamente con un material de una calidad incuestionable. La directora de este curso es Violeta Manso.
La duración es del 10 de octubre al 7 de noviembre, y la metodología implica el acceso a los módulos o bloques que deberán ser revisados por los alumnos para proceder posteriormente a realizar una evaluación.

Las tasas son las siguientes, para un máximo de 100 alumnos:
  • Alumnos universitarios que lo acrediten: 90€ (noventa euros)
  • Resto de inscripciones: 120€ (ciento veinte euros)
Para solicitar inscripción en el curso, seguir este enlace:  http://www.usal.es/precurext 


Las inscripciones podrán tramitarse hasta el día 18 de octubre.
PARA MAS INFORMACIÓN, VISITAR LA PÁGINA:   IV CURSO ON-LINE EDUCACIÓN PARA LA SEGURIDAD VIAL











13 de mayo de 2011

ESTRATEGIA SEGURIDAD VIAL 2011-2020



Documento importante que recoge datos estadísticos, y las estrategias de Seguridad Vial 2011-2020. Pinchar en la imagen para ir al documento.

19 de abril de 2011

WEB MAPFRE SOBRE SEGURIDAD VIAL INFANTIL



NOTA DE PRENSA

FUNDACIÓN MAPFRE PRESENTA LA WEB
WWW.SEGURIDADVIALINFANTIL.COM,
ESPECIALIZADA EN SISTEMAS DE RETENCIÓN INFANTIL


El Instituto de Seguridad Vial de FUNDACIÓN MAPFRE ha presentado hoy en Madrid la web www.seguridadvialinfantil.com, especializada en sistemas de retención infantil. Este nuevo espacio nace con el objetivo de asesorar e informar a los padres acerca de todos los aspectos relacionados con los sistemas de retención infantil existentes en el mercado, ya sea a través de estudios, comparativas y normativa en vigor.

Los interesados podrán acceder a distintos apartados donde encontrarán información útil que les permitirá conocer los errores más frecuentes que se cometen a la hora de adquirir e instalar por primera vez una silla o asiento infantil en un vehículo. También obtendrán información acerca de los diferentes grupos de asientos, diseñados siempre en función del peso y la altura del niño, de la valoración que los expertos en seguridad vial hacen de las últimos modelos de sillas, de la colocación y orientación correcta, y de la legislación que los regula, ya que su uso varía en función del país por el que se circula.

También accederán a las conclusiones de numerosos estudios relacionados con seguridad vial infantil, estadísticas de la siniestralidad infantil en España, evolución que han experimentado los accidentes de tráfico con menores implicados en los últimos años, y a datos sobre las lesiones más frecuentes que sufren los más pequeños a consecuencia de un accidente de tráfico.

La web también pone a disposición de los visitantes información práctica. En el apartado ‘Ayuda en la compra’, por ejemplo, los interesados sabrán de qué subvenciones y ayudas nacionales, regionales y municipales se pueden beneficiar antes de adquirir una silla o asiento infantil, algo que en la mayoría de los casos representa un desembolso económico importante.

Madrid, 14 de abril de 2011. Para más información puedes contactar con Nuria del Olmo, de la Dirección de Comunicación de MAPFRE. Teléfono: 91 581 22 16 begin_of_the_skype_highlighting            91 581 22 16      end_of_the_skype_highlighting y 606 53 78 89 begin_of_the_skype_highlighting            606 53 78 89      end_of_the_skype_highlighting. Correo electrónico: ndelolm@mapfre.com


2 de abril de 2011

ILUMINACIÓN DEL VEHÍCULO... ¿SEGURIDAD ACTIVA?

Tras la modificación del Reglamento General de Vehículos mediante la orden PRE/52/2010, de 21 de enero, dejó de ser obligatorio llevar un juego de lámparas de repuesto del alumbrado del vehículo, debido a la complejidad en su sustitución, derivada de complicada ubicación en el interior del espacio del motor, su inaccesibilidad, y también dificultad en los mecanismos de sustitución. Desde hacía tiempo se había mostrado una flexibilidad en la denuncia de estas infracciones, porque los vehículos modernos, por construcción, hacían la misión de reponer la lámpara fundida prácticamente imposible. Evidentemente, muchos conductores, para evitar la denuncia, aludieron estas circunstancias con cierta picardía, lo que incrementó y fortaleció considerablemente el criterio de no denunciar.

La evolución en los sistemas de iluminación, en lo que se corresponde con una mejora en la seguridad activa, la influencia de nuevos reflectores y tipos de lámpara han proporcionado un incremento en la visibilidad y calidad, y por consiguiente, seguridad vial, permitiendo un alcance más selectivo y maejor campo de visión, y una visibilidad con mayor antelación de los obstáculos o incidencias en la vía.

Sin embargo, los constructores de vehículos modernos han estudiado al máximo el espacio disponible en el vehículo para el motor, y poder incluir en ellos todos los elementos que hacen de la mecánica una combinación inimaginable de piezas con componentes electrónicos; y al mínimo el espacio para poder cambiar la lámpara.

Siempre es positivo avanzar hacia una mejoría importante en la calidad de la lámpara y el alumbrado que dispensa, pero, ¿a qué precio?.

Las antiguas lámparas tenían una alta tolerancia a la manipulación sin temor a que se dañara y el espacio disponible era adecuado para la sustitución con un nivel de complicación bajo. Las lámparas halógenas actuales tienen una manipulación comprometida, en la que hay que evitar dañarla para que sea útil. Cualquier error, es un gasto perdido. Por otra parte, los espacios reservados a la ubicación de las lámparas y su manipulación, han sido reducidos hasta tal extremo que en muchos casos hay que quitar la batería (u otros elementos), o desmontar el paragolpes delantero. Nuestras manos, de usuarios preocupados por la seguridad activa, no caben por ningún sitio. Ello conlleva sistemáticamente que para poder reponer una lámpara necesitamos ir a un taller, o hacer un curso intensivo para aprender a cambiarla con mucho tiempo y paciencia.

Cuando la tendencia es mejorar y evolucionar en seguridad para los vehículos, los fabricantes diseñan vehículos en los que cambiar una lámpara es misión imposible, exceptuando que se haga en su taller, hecho que ya de antemano recomiendan por la complejidad y cantidad de elementos que hay que desmontar, insinuando una comodidad para el cliente porque no tiene que perder tiempo en aprender a cambiar la lámpara y porque le resultaría muy difícil.

¿Cuánta seguridad se pierde por este hecho, en nuestras vías, cada día?.

La influencia de la iluminación en la seguridad vial es fundamental, sobre todo en horarios en los que la luz diurna es insuficiente, e incluso con ella también por el posicionamiento en la vía y la visión a una mayor distancia, de los vehículos que circulan en sentido contrario, es decir, ver, y ser vistos. Estadísticamente, los accidentes con peores resultados se producen en horario nocturno, y por ello la repercusión de la visibilidad adquiere una importancia capital. Circular con el vehículo y una iluminación adecuada, es más seguro que hacerlo a medias, tanto con alguna lámpara fundida, o con un mantenimiento insfuciente por la altura del haz de luz.

Las inspecciones técnicas detectan gran cantidad de fallos en los sistemas de iluminación, que han de ser corregidos. El origen de estos defectos puede estar tanto en el descuido, como en la falta de motivación para ir a un taller a repararlos, por el coste que supone en mano de obra, desmontaje y montaje de piezas. La diferencia de hacerlo en un taller, a que podamos hacerlo por nosotros mismos, implica una reducción de costes que se limita al precio de la lámpara. Exceptuando los faros de xenon, cuya manipulación y tratamiento crea mayores dificultades y riesgos, y cuya presencia en el mercado está a un nivel muy bajo aún; el resto de lámparas halógenas difieren en coste de adquisición en las tiendas de repuesto en una cantidad importante con respecto a lo que se paga en los talleres por la reposición y aportación de mano de obra.

Para un usuario medio, llevar el vehículo al taller a que le cambien una lámpara supone un coste económico que podría ser innecesario, produciendo en muchos casos un efecto despreocupado, porque cuesta dinero. Si la lámpara pudiera ser cambiada por el propio usuario, la diferencia es que solo pagaría el coste de la misma.

La iluminación de un vehículo es una inversión en seguridad vial, por la visibilidad que aporta al conductor en los espacios seguros en los que su campo de visión le permite ver en los distintos puntos de la vía y otros usuarios, y es importante no solo para dicho conductor, sino para la repercusión y extensión en seguridad hacia otros usuarios de las vías. Si el acceso a la reposición de una lámpara fuera igual que en nuestro pasado reciente (no digo la sensibildiad de las lámparas en su manipulación, sino la accesibilidad en su colocación con espacios adecuados), existiría una mayor precupación individual por realizar el cambio adecuadamente en el mismo momento que se tiene conocimiento de ello, disponiendo, claro está, de los repuestos correspondientes. La sensibilidad de las lámparas al deterioro, es directamente proporcional al espacio disponible para manipularla en los recovecos del motor y poder colocarla cómodamente. Hay que hacer un curso de especialización si queremos cambiar por nuestra cuenta una simple pero efectiva lámpara, que aporta muchísima seguridad activa en el tráfico.

Hechos que anteriormente eran sancionados, hoy día, como consecuencia de las dificultades impuestas por los constructores, se han eliminado.

¿Cómo es posible que tanto se investigue en seguridad vial para los vehículos, y tanto perdamos en el simple gesto de cambiar una lámpara, con la extensa repercusión que conlleva?

La seguridad vial ha de estar al servicio de los usuarios, y no a la economía de los constructores. No es comparable económicamente que un usuario pueda cambiar una lámpara sin necesidad de ir al taller (se ganaría en inmediatez y reposición automática); que hacerlo en el mismo (genera mayor pasividad y demora).

Sería más efectivo en todos los extremos que los constructores siguieran manteniendo libre el espacio para cambiar las lámparas en lugar de condicionarnos y recomendarnos desde el momento de la compra, para que cuando suceda vayamos a su taller.

Estas valoraciones son poco tenidas en cuenta en la Euro NCAP. LA SEGURIDAD VIAL LA CONSTRUIMOS TODOS, empezando por los fabricantes. Si se invierten esfuerzos y dinero en investigaciones de otro tipo, no existiría mucha dificultad para que pudiera mantenerse siempre disponible el cambio de lámparas por el usuario, sin necesidad de intermediarios, ni tener que desmontar piezas del motor, batería, e incluso paragolpes. Han de ser mecanismos más simples, y con mayor accesibilidad, para que sea el usuario el que pueda hacerlo con autonomía.

La forma en la que se nos impone cambiar las lámparas, es un contrasentido por su complicación, porque obra en contra de una seguridad activa inmediata y eficaz. Hay que hacer las cosas más sencillas, y no dejar la labor de concienciación a los talleres o concesionarios, sino al propio conductor o responsable del vehículo. Con el hecho de ir a un taller, demoramos la decisión porque implica mayor coste, que queramos o no, siempre se tiene en cuenta.

En los mismos términos, la utilización de los faros de xenón, cuya vida útil es paralela a la del vehículo (¿?), tiene un coste y riesgo de manipulación elevado, que hace que indiscutiblemente se opte por ir al taller. Pero la incidencia de este tipo de faros en el mercado todavía es muy escasa, y en vehículos de gama media-alta. La mayor parte de usuarios, utilizamos lámparas halógenas, que tanto beneficio aportan a la seguridad vial.

Normalmente atendemos a un concepto de seguridad vial centrado en la seguridad que aporta el habitáculo, u otros sitemas que en circulación, afectan a la estabilidad y control. Es muy importante, por supuesto. Pero no nos olvidemos que muchos de los fallecimientos en nuestras vías se producen de noche, incluidos atropellos, cuando el factor visibilidad es esencial, y en la misma medida también lo es su mantenimiento. Cuanto más se dificulte y más comprometido esté, más comprometida será la seguridad vial en ese momento crítico en el que se echaría en falta el hecho de haber podido cambiar la lámpara que se fundió.

Debería iniciarse una propuesta colectiva que recupere la facilidad para cambiar una lámpara fundida, obligando a los constructores a ser los primeros garantes de la seguridad derivada de la iluminación. La repercusión de su interés en remitir todo al taller o concesionario, excluye al conductor como promotor de su propia concienciación y obligación de vigilar las condiciones de seguridad que aporta su vehículo, por iniciativa y acción propia, con un coste reducido.

Hemos dejado de ser sancionados por no llevar repuesto para nuestras lámparas fundidas... pero perdemos en calidad de seguridad activa por tener que estar pendientes del taller, cuando una actividad simple se ha convertido en un muro inexpugnable e insensible con los usuarios.



1 de enero de 2011

FELIZ 2011

Con los mejores deseos para todos vosotros, quiero desde estas palabras agradeceros como siempre vuestra fidelidad al blog.

El año 2010 ha sido importante, con un crecimiento espectacular en el número de visitas recibidas, lo que indudablemente, anima a seguir trabajando más, y mejor, en este nuevo año que comienza.

La reducción del número de accidentes y víctimas, tanto en vía urbana como interurbana, define un compromiso social creciente, que no podemos abandonar sino potenciar, sumando voluntades y trabajos individuales y colectivos, con un propósito reforzado y renovado cada año para que entre todos podamos conseguir grandes logros.

Para todos vosotros...¡¡¡ GRACIAS !!! y ¡¡¡ FELIZ 2011 !!!