19 de mayo de 2008

EL PEATÓN

Dentro de elementos que intervienen en la circulación conjunta entre vehículos y personas, adquiere una notoria importancia el peatón, por ser el más débil y desprotegido. No dispone de ningún elemento de protección, y el tiempo de reacción en situaciones comprometidas o desfavorables, suele ser muy corto, y en desventaja proporcionalmente a la masa. La comparativa más clara de la situación de inferioridad de un peatón, la obtenemos de imaginar un peatón ante un coche, camión, autobús, motocicleta, ciclomotor, incluso aunque no se le de tanta importancia, una bicicleta. La diferencia de masas, la acción de velocidad, supone en la confrontación peatón-vehículo un hándicap importante. Y es precisamente por ello por lo que hay que tomar medidas adecuadas de protección al peatón, tanto en la adopción de normas de obligado cumplimiento en el tráfico y su ordenación; como en la búsqueda de elementos de seguridad que ofrezcan garantías de salvaguarda de la integridad física desde los propios vehículos (ver infografía).

La consideración habitual que tenemos de un peatón, es de aquella persona que camina a pie. Pero en nuestro intento de conocer en profundidad algunas cuestiones más importantes, tenemos que saber que peatón también es una persona que lleva un carrito de bebé; una persona discapacitada que circula en una silla de ruedas a paso de peatón; una persona que conduce una carretilla de transporte; una persona que camina llevando una bicicleta, sin conducirla. Para el peatón, se aplica una regla máxima: VER, Y SER VISTO. Es decir, que debe ir pendiente del tráfico, y también comprobar que los conductores de vehículos también se han percatado de su presencia.

El lugar por donde debe circular, dependerá de si la vía es urbana o interurbana. A su vez, debemos conocer las partes de la vía. Las urbanas, en nuestro entorno, y habitualmente, constan de una calzada, de doble sentido de circulación, sin delimitación de carriles por líneas. Existen también las que constan de calzada y acera. La calzada es el espacio existente entre los bordillos de la acera, o entre las paredes de las casas si no existe esta.

Tenemos que ser conscientes de que nuestro ámbito de circulación no se limita a nuestra localidad, y aunque en Torrejoncillo no se disponga de semáforos de peatón (solamente en la travesía de la EX-109, en localidades como Coria, Cáceres o Plasencia, a las que solemos ir habitualmente, sí los hay, y tenemos que saber cómo respetarlos y utilizarlos adecuadamente, para evitar determinados riesgos en la circulación del resto de usuarios de una vía. Hemos de conocer también el orden de prioridad de las señales, que queda suficientemente claro a través de la imagen, sobre todo cuando hay algún Agente encargado de la regulación de Tráfico, en una zona en la que hay un paso de peatones, semáforo, y otras circunstancias de tráfico coincidentes.

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VIAS URBANAS (CALLES): Su espacio natural de tránsito, es la acera sin invadir la calzada y sin hacer equilibrio por el bordillo; y si no la tienen, lo más próximo posible al borde de las casas. Para cruzar, por los pasos de peatones, si los hay, y si no los hay, siempre en perpendicular, observando el tráfico; en las inmediaciones de los cruces (por tener mayor visión del tráfico), con decisión y sin duda. A la hora de cruzar una calle (con acera o sin ella, con paso de peatones o sin él), hemos de seguir varios pasos: primero, detenernos, observar hacia la izquierda, luego hacia la derecha, y otra vez a la izquierda, para asegurarnos de que las condiciones para pasar con seguridad son adecuadas. Recordar que en un paso de peatones, ante cualquier clase de vehículos (incluidas las bicicletas, los ciclomotores y demás), tiene prioridad el peatón. Pero no conviene pasar hasta percatarse de que el vehículo de referencia se ha detenido para dejarnos pasar. Si el paso está regulado por semáforo para peatones, solamente se podrá pasar cuando el peatón está en verde fijo. Si cambia a intermitente, es porque se agota el tiempo para pasar y el semáforo va a cambiar de fase. Entonces, tendremos que tener en cuenta que si estamos pasando, hay que darse prisa; y si vamos a pasar, es mejor esperar una nueva fase del semáforo. No pasar nunca con el peatón del semáforo en rojo, porque ante cualquier tipo de accidente, la responsabilidad es del peatón que no ha respetado el semáforo.
VÍAS INTERURBANAS (CARRETERAS): habrá que caminar por el arcén, siempre en su parte más exterior. La zona, por el carril izquierdo, para tener mayor visión del tráfico, y ser más visibles a los vehículos. Será conveniente llevar prendas reflectantes, o con colores visibles. Si hay que cruzar la carretera, las normas serán las mismas que en las vías urbanas, con la salvedad de que hay que hacerlo fuera de las curvas o de cambios de rasante, teniendo una visibilidad adecuada, no creando peligro, y siendo conscientes de que un accidente puede sobrevenir en cualquier momento.En cualquier clase de vía, es muy importante que en caso de observar vehículos prioritarios en servicios de urgencia, con los dispositivos luminosos y acústicos, nos apartemos de la zona por donde circulan, para evitar cualquier tipo de accidentalidad, y dejarles trabajar sin generar más problemas aún.

A los peatones les afectan todo tipo de señales: Las de los Agentes, en regulación de tráfico; las de balizamiento o circunstanciales que modifican la vía; los semáforos para peatones; señales verticales para peatones; o las horizontales, marcas viales (paso de peatones). En resumen, y en cualquier tipo de vía, lo recomendable es evitar todas aquellas conductas que puedan provocar accidentes innecesarios, y sobre todo, si circulamos en horas nocturnas, llevar prendas reflectantes.

Algunas señales para peatones, que, por orden, prohíben, o reservan la entrada de peatones.